En Brasil hay toda una movida de tipos haciendo podcasts y videos sobre la "mujer moderna", la hipergamia y que los hombres tienen que "abrir los ojos". Acá también existe, pero parece más mezclada con streamers, memes y la batalla cultural contra el feminismo.
Lo curioso es que Brasil tiene fama de ser un país re sexualizado: carnaval, funk, baile, cuerpos por todos lados. Pero al mismo tiempo es bastante más religioso y conservador que Argentina.
Capaz ahí está parte de la diferencia. Ponele que una mina soltera sale de joda y se come a varios. Un pibe argentino puede bardearla, pero otro le va a decir: "Flaco, está soltera, qué te importa?"
Un brasileño más tradicional quizá vea lo mismo como prueba de que "se perdieron los valores" y que ya no hay mujeres para algo serio. Y ahí el discurso redpill encuentra terreno fértil.
Igual, no está demostrado que los jóvenes brasileños sean más redpill. Puede que simplemente tengan más creadores propios porque hablan portugués, mientras acá se consume contenido de España y toda Latinoamérica.
Estaría bueno leer a gente que conozca los dos países. Quizá la diferencia no sea cuánto se enojan los tipos, sino cómo expresan ese enojo: allá con discursos sobre mujeres y relaciones; acá con política, puteadas y memes.